martes, 27 de mayo de 2008

Enormísimo II: Sobre la crítica


"¿Por qué los analistas literarios tenderán a imaginar en un texto cualquier cosa salvo la imaginación?"

Julio Cortázar. Último round, Tomo I. Pag. 28

lunes, 19 de mayo de 2008

Perfiles y configuraciones

Gentlemen caninos estudiando a qué ojete van a acercar el hocico
-¡Oh! Qué título tan woodyalleniano me ha salido. ¿No te parece una gozada?
-Sí, me corro de gusto.
-Tú te callas, que tienes menos sensibilidad que Tarzán en la planta de los pies.

¿Qué pasa, artistas?:
Mi buen amigo Casares, el muy !"·$%&, me dijo el otro día que mi santo blog, en términos visuales, era más bien tirando a cutre. Y teniendo en cuenta que él se dedica al diseño gráfico y mi idea del arte es una foto de perros con gafas de sol, no pude pasar por alto su opinión profesional. A pesar de todo, me defendí diciendo que en Un beso de buenas noches de mil demonios predomina el contenido sobre la forma, pero después caí en la cuenta de que nunca hablo de nada, o más bien, que siempre hablo de nada, así que pensé de debo ser algo así como un Cronista de la Nada, y me pregunté si no habría por ahí Algo que Decir. Así que busqué en mi interior y dije ¡Tate! que es algo que tampoco significa nada pero que cuando lo dices la gente te mira porque cree que has encontrado algo. El caso es que lo dije tan fuerte que hasta yo creí que había encontrado algo y pensé, coño, pues lo voy a compartir con mis lectores. Tanta digresión y tanta mierda para deciros que he actualizado mi perfil, así me conocéis un poquito mejor.

P.D.: Si tenéis algo que decir acerca del diseño de mi blog, dejadme un comentario. Y recordad que sé donde vivís.
P.D. 2: Y no, no os habéis librado: a mediados o finales de semana colgaré la segunda parte del post de la semana pasada. Avisados estáis.

jueves, 15 de mayo de 2008

Parece que refresca (I): Preliminares


Estimados gromenauers:
Ya sabéis que mi virtud más sobresaliente es la humildad, que destaca sin duda por encima de mi ingenio sin parangón, mi incomparable elegancia y mi inteligencia brutalmente intimidatoria. Por eso no me gusta hablar de mí, aunque tengo por seguro que podrían escribirse miles de páginas glosando las innumerables facetas de mi modesta persona. Pero mi impecable llaneza no es motivo suficiente para eludir las obligaciones que tengo para con mis lectores y privarlos de la refulgente luz de mi sabiduría. Aunque me da cierto reparo, os contaré que durante los pasados días 30 y 31 de febrero acudí como ponente al I Ciclo de Conferencias sobre Nada en Particular, tema en el que, como sabéis, soy toda una eminencia; no lo digo yo, por supuesto, sino decenas de iluminados estudiosos de mi obra que nunca se equivocan en nada. La organización del Ciclo corrió a cargo de la Universidad de Villalacia, población situada en una de las Tierras Paralelas a ésta que pilla más a mano. Después de un aburrido viaje en autobús transdimensional, en el que paramos en nada menos que cinco Pueblos Paralelos (Macharaviator, Alhaurín El Magno, Insert Coín, Cartamastation y Yunquerama), llegamos a la soleada y acogedora localidad de Villalacia. Hay que decir que los habitantes de esta Tierra (llamada por los nativos Sadakk-8 o, más coloquialmente, Planeta Yónatan) no se diferencian mucho de nosotros; si acaso se escuecen menos las ingles y tienen serias dificultades para entender la frase "Por el culo te la hinco", de la cuál hay que dar muchas explicaciones y claro, al final ni tiene gracia ni nada. Lo que más me sorprendió cuando llegamos a la Universidad fue que el rector salió a recibirnos disfrazado de guacamayo; después nos explicó que cada localidad de la comarca tenía su particular forma de dar la bienvenida a los visitantes. Por ejemplo, en la vecina ciudad de Vayatemazo, el anfitrión espera escondido detrás de la puerta a que su invitado entre en la habitación; cuando éste dice "Parece que aquí no hay nadie", el anfitrión sale repentinamente, pegándole un susto de muerte. Más tarde, una comitiva formada por varios representantes de la institución nos llevó a los conferenciantes invitados a visitar las legendarias ruinas fenicias de la ciudad, habitadas actualmente por cuarenta familias, y se pagó un potajillo y un vino más bien penco. Después del carajillo volvimos a la Universidad; el plantel de invitados y el nivel de sus ponencias sólo podrían calificarse de impresionantes. Nada más entrar en el Salón de Actos se hizo evidente que los ánimos estaban muy excitados. El primero en salir al estrado fue un joven barbado y de aspecto desaliñado cuya intervención obtuvo una prolongada ovación por parte de los presentes. Después nos enteramos de que se trataba del técnico de sonido que subió a comprobar los micrófonos. No nos importó; su conmovedor "Probando, probando, uno, dos, uno dos" fue merecedor de no pocos elogios durante el intermedio. Para abrir boca, el genial dúo cómico italiano Felatio y Cunilingo nos explicó el concepto de macroeconomía con mímica; su exposición del Producto Nacional Bruto nos hizo reír hasta dejarnos sin respiración. Acto seguido, la doctora Leonor Gasmo nos habló de las pajas mentales y por qué no es conveniente hacerse una en presencia de un telépata. Pero el plato fuerte de la velada lo supuso el inesperado regreso del insigne pensador Domingo Norrea después de 50 años de retiro forzoso, una aparición que nos sorprendió a todos los asistentes; sobre todo a los que no sabíamos que había resucitado. El profesor Norrea, Mingo para los amigos, desplegó un uso magistral de los silencios, los chasquidos de dedos y las frases del tipo "Sí, hombre, estoooo..." en su charla titulada En la punta de la lengua. Cuando olvidas lo que estabas a punto de decir. Debo reconocer que me alteré cuando llegó mi turno; me puse tan nervioso que a punto estuve de orinarme encima. Afortunadamente, pude evitarlo a tiempo y orinar encima de un caballero.
Mis antecesores habían dejado el listón muy alto. ¿Podría yo llegar a su nivel con mi ponencia De la inconveniencia de quedarse atrapado en el ascensor con un meteorólogo? ¡Descubridlo la próxima semana aquí, en Un beso de buenas noches de mil demonios!

lunes, 5 de mayo de 2008

Senderos inexplorados

"La vida nos conduce por senderos inexplorados", le comenté como quien no quiere la cosa hace años a un amigo durante una noche de botellón. Estoy bastante seguro de que esa reflexión estaba más bien motivada por el vodka-limón o el qüisqui-cola o lo que sea que bebiera yo por aquella época que por un arranque de pura inspiración; una genuina perla de la filosofía de garrafa. El caso es que con el devenir de los años no puedo evitar pensar en la frase (que mi amigo también recuerda con regocijo) cada vez que los azares de la vida me llevan por derroteros que no entran dentro de mis cálculos. Por eso quizá cada vez calculo menos; he aprendido a disfrutar plenamente de esas experiencias que se asemejan a un irrepetible solo que el saxofonista de una banda de jazz se saca de la manga. Retazos de vida improvisada, si queréis, que hacen que a veces la vida sea más rara y por tanto más disfrutable. En lo referente a mi parcela de escritor, la que me mantiene en las zonas intersticiales (parafraseando ¡como no! al Enormísimo), he hecho o estoy desarrollando en o durante los últimos meses algunas cosas que nunca en mi vida imaginé que iba a escribir:

-La adaptación cinematográfica de una novela de corte intimista: Ningún guionista se imagina que su primer largometraje va a ser la adaptación de una obra preexistente. Ítem más, ningún guionista de comedia se imagina que su primer guión largo va a ser un drama realista. Pues en ésas estamos, puliendo el último borrador.

-Un artículo sobre Angelina Jolie y Brad Pitt en una revista sobre sexo: Yo me quedé igual cuando me lo pidieron.

-La frase "[El personaje tal] dirige el balón hacia la línea de meta con una espectacular chilena": Nunca me ha gustado el fútbol. Pero siempre he amado los cómics, y de repente soy guionista de historietas. Y me encantan los personajes que estoy manejando. Y sí, se va a publicar.

Y absolutamente todas estas cosas maravillosas no habrían sido posibles sin la mediación de mi muy mejor amigo Casares, que entre sus no pocas virtudes tiene la de ser un buen explorador de senderos y la de pensar en mí cada vez que alguien suelta en una habitación la frase, "¿Qué clase de zumbado podría encargarse de ésto?"

P. D.: Y, por supuesto, crear mi propio blog e incluír en él material original y una novela por entregas: Como diría cualquier torero piojoso, "¡Va por ustedes!"

jueves, 1 de mayo de 2008

Vuelve el Hombre: Machos Ibéricos vs. Maromos

Estimados machotes:

Como virulenta e indignada contestación a aquellos que propugnan el maromismo como camino a seguir e ideal a alcanzar por el hombre del siglo XXI, el Departamento de Concienciación Social de Un beso de buenas noches de mil demonios tiene a bien presentar la creación de una nueva corriente de pensamiento conocida como Nuevo Landismo, con el fin de reivindicar los ya olvidados valores patrios que caracterizan la configuración del antaño orgulloso Macho Ibérico. ¡Basta ya de confundir a nuestros inocentes niños/as con la visión de abdominales marcados y dientes perfectos! El Hombre de Toda la Vida de Dios no se parece en nada a aquellos que pasean su insolencia por spots publicitarios y series yanquis. Ahora que nuestro Santo Patrón se ha retirado del mundanal ruido, yo, creador e ideólogo del concepto de Neolandismo, creo conveniente exponer algunas de las características del Nuevo Hombre como Dios Manda.




Alfredo rules!

-El Hombre, como el oso: Nunca, repito, nunca os dejéis intimidar por esos panolis que se pasean con el torso depilado y aceitoso. El neolandista luce orgulloso su vello corporal como un estandarte. Los pelos quedan bien hasta en la espalda. Qué digo, ¡sobre todo en la espalda! No te creas esa patraña de que a las mujeres les gusta depilados; eso de 'Donde hay pelo, hay alegría' lo inventó una mujer. Una Mujer como Dios Manda, claro, no como esas frescas que se pasean en bikini por el paseo marítimo y nos ponen borricos perdíos. Repetid conmigo: ¡No me importa lo que digan, los pelos en el culo abrigan!

-De tal palo: Un neolandista es idéntico a su padre. Casi diríase un clon, si no fuera por el poblado mostacho que ostenta nuestro progenitor y que tanto nos imponía cuando éramos pequeños. Otra diferencia notable entre padre e hijo la encontramos en el nombre de pila del primero; por regla general, el nombre que le puso la abuela a nuestro padre está actualmente en desuso (Tiburcio o Indalecio son buenos nombres para el padre de un neolandista). ¡Loa y pleitesía al severo padre del neolandista, que un buen día sacó de debajo de un ladrillo la magra renta que le dejaban sus terrenos cultivables para pagarle a su hijo un curso de fontanería en la capital!

-Una planta de tomo y lomo: ¿Cuerpos modelados en el gimnasio? ¡Como si no hiciéramos suficiente ejercicio en la obra descargando escombros! El neolandista es bajito, barrigón y se está quedando calvo, como su santo padre.

-Es cosa de Hombres: Hay un motivo por el que los maromos nunca podrán llegarnos a los talones: ellos no beben cerveza. Y si la beben, en seguida la vomitan. ¡Puñeteros anoréxicos! Eso de 'nunca te fíes de un hombre que no bebe' puede parecer un tópico, pero es un axioma como la copa de un pino. Puedes confiar cualquier cosa a un tipo con una prominente barriga cervecera; cualquier cosa menos tu ligue extranjero, claro, y es que todos los neolandistas somos iguales.

-Donde se ponga el lomo en manteca...: Toda esa mierda de la dieta sana es cosa de esos subversivos maromistas ¡Se pueden meter por donde les quepa su ensalada y su agüita mineral! ¡Bartolo, una botella de vino y un rabo de toro, hostias!

-Los neolandistas saben montarse una parranda: ¿Discotecas? ¿Eso qué es, un invento nuevo de los americanos? ¡Vivan los guateques, las whiskerías y la Tasca del Tío Paco!

-¿Mande?: Los neolandistas no sabemos un mojón de idiomas. Para comunicarnos con una pilingui extranjera utilizamos el Lenguaje de Signos Español que con tanto éxito hemos exportado a todo el mundo: Ahora te acaricio la rodilla, ahora te toco el culo...

-Los neolandistas las prefieren suecas: Pero se casan con Concha o Manoli. Si excepcionalmente consigues llevar al altar a una Ingrid o una Helga, mesmerizada por tu exótico e irresistible sex-appeal rural, ten por seguro que a los dos días encontrarás rulos en un cajón del cuarto de baño. El camino a la santidad de estas plebeyas nórdicas pasa por ahí; una Mujer como Dios Manda se pasea en bata por la casa hasta en agosto y se pone hecha una foca. Ah, y tus hijos saldrán cabezones y no sabrán hacer la O con un canuto, que lo sepas.

-Torremolinos una, grande y libre: A nadie ha pasado inadvertido el hecho de que nuestra Torroles se ha convertido en los últimos años en el centro neurálgico de la Gran Conspiración Judeo-Marómica que asola nuestras costas. ¡Nos han arrebatado nuestra Patria Chica, nuestro coto de caza, delante de las narices! Desde aquí exigimos la devolución incondicional de Torremolinos a quien le pertenece. ¿Donde si no vamos a timar a los guiris (foreign people in chanclas)?

Guiris (Foreign people in chanclas)

miércoles, 23 de abril de 2008

Cómo chuparle los dedos de los pies a alguien sin que se dé cuenta

-¿En serio vas a seguir adelante con esa gilipollez?
-Prometí que lo hacía, y por mis santos cojones que lo hago.
Estimados guarreras:
Chuparle los dedos de los pies a alguien. ¿Se supone que es uno de los grandes placeres de la vida, o qué? Guardo una duda razonable al respecto, pero no estamos aquí para juzgar las aficiones de nadie. Como bien sabéis los tres o cuatro que seguís mis andanzas, en Un beso de buenas noches de mil demonios sólo estamos interesados en dos cosas: la verdad y la humillación pública.

-Mmm, señorita, borre eso de la humillación pública. A lo mejor queda un poco agresivo.
-Muy bien, señor.
-¿Lo ha borrado, señorita?
-Sí, señor.
-Esto, señorita, es consciente de que no sé leer, ¿cierto? Quiero decir, no se aprovechará de este hecho para incluir en mis post las morcillas que suelto a vuelapluma, ¿verdad?
-Pero qué cosas dice, señor.
-Bien, bien. No me gustaría quedar como un soplapollas delante de mis lectores. Que serán tres o cuatro, pero tres o cuatro con gran influencia en la esfera política y social.

Chuparle los dedos de los pies al alguien. Como dijo un gran pensador, ¿qué tiene de guay? Para averiguarlo, nuestro Departamento de Investigaciones sobre Esto y Aquello ha puesto en marcha un experimento pionero en este apasionante campo. Han leído bien; he dicho 'apasionante'. Porque habrá alguien que lo encuentre apasionante. Hay cada pirado en el mundo que no veas.

-Señorita, borre esa última frase. Parece que me desdigo continuamente.
-Borrada, señor.
Para ello, hemos seleccionado un Sujeto A y una Sujeta B y los hemos puesto en el tema.
A (metiéndose en la boca el pulgar del pie derecho de B): ¡Slurp!
B (lasciva): Te gusta, ¿eh?
A: Yo es que a esto no le veo la gracia, qué quiere que le diga.
Investigador (videocámara en mano): Pero hombre, ponga más ímpetu.
A: Oiga, después me pasará una copia de esto, ¿verdad?
Investigador: Usted escriba mañana "Fetichista de los pies" en Youtube.
A: Yo de esas cosas no entiendo. Me lo graba en una cinta y a tomar por culo.
Investigador: Que sí, hombre, que sí. Prosiga, por favor.
A: ¡Slurp!
B: Pero no seas tímido, tigre. Ponle más pasión.
A: ¡Slurp, slurp!
B: Eso está mejor. Y ahora, ¿te caben todos los dedos?
A: ¡SLURP! ¡Uargh!
B: Pero, hombre, ¿qué te ha pasado?
A: Disculpe, señora, es que me ha dado una arcada.
Investigador: Menuda mierda nos está saliendo.

-Corta la última frase del Investigador. Creo que puede empañar el resultado final.
-Como usted diga, jefe.

Como se ve, el experimento fue un éxito, y nos ayudó a comprender el avasallador regocigo que sienten algunas personas al chuparle los dedos de los pies a otras personas. A pesar de todo, nos dejó a todos los que participamos con mal sabor de boca. Sobre todo al Sujeto A. Porque chuparle los dedos de los pies a otro puede resultar muy satisfactorio, para el que le guste, vamos, pero, ¿cómo hacerlo sin que se den cuenta?
Para empezar, ¿por qué querría alguien chuparle los dedos de los pies a otro alguien sin que este último alguien se diera cuenta? Es un misterio. Pero la pregunta está ahí. Y merece ser contestada. Aunque a nosotros, particularmente, nos la trae al fresco. Nosotros sólo decimos cómo hacerlo. Las razones que tenga cada uno para hacerlo pertenece a la intimidad de las personas. Y, como dijimos más arriba, nosotros no juzgamos; contamos la verdad. Y humillamos públicamente.

-No, no; señorita, borre eso último. No quiero exponerme a una mala crítica.
-Borrado, señor.
-Gracias. Ya veo más cerca el Pulitzer.

Sólo diremos que, en fin, querer chuparle los dedos de los pies a alguien sin que se dé cuenta, bueno, es raro. No, no, por favor; no creáis que tenemos prejuicios contra ello, sucios bastardos.
-Señor, ¿quito lo de 'sucios bastardos'?
-No. ¿Por qué? Es sólo un apelativo cariñoso.

Por nuestra experiencia, debemos decir que los lugares públicos no son un buen sitio para poner en práctica el asunto. El porqué es un tema que trae de cabeza a psicólogos, científicos y pervertidos en general de todas las épocas. Según un informe del Departamento de Podología de la Universidad de Wisconsin, "Sólo un 0'0000000000001% de la población mundial toma como una conducta aceptable que un desconocido le chupe los dedos de los pies en la playa por la puta cara". ¿Por qué son tan susceptibles las personas descalzas? El citado informe aventura la arriegada hipótesis por la cuál una persona descalza está de peor hostia que una persona en chanclas. En palabras de los propios investigadores, "Una persona descalza está de peor hostia que una persona en chanclas (A barefoot person is of worse wafer than a person in chanclas)". Y, me atrevo añadir, no es sólo que la falta de calzado le agrie el humor a uno, es que encontrar a un desconocido lamiéndote los dedos de los pies le quita las ganas de vivir a cualquiera. Yo es que lo veo y me descompongo. Que no lo criticamos, ojo, pero como te vea alguna vez reptando hacia mis pies en la playa, te juro que te tiro la barbacoa en la espalda.
Si descartamos a los desconocidos en los lugares públicos, ¿qué nos queda? El círculo de confianza, naturalmente. En estado de letargo, preferiblemente. Donde, todo hay que decirlo, las opciones también son reducidas. Porque chuparle los dedos de los pies a un tío que no conoces de nada es raro, pero chupárselos a tu padre debería tener cárcel. La mejor opción es tu pareja, receptora, a veces inconsciente, de tantos y tantos vicios inconfesables. Nuestra recomendación es que lo intentes a altas horas de la madrugada, cuando el sueño es más profundo. Nunca, repetimos, nunca lo pruebes con el alba, porque corres el riesgo de que la saliva no se seque lo suficientemente rápido, y a nadie le gusta despertar con la desagradable, y más frecuente de lo que se piensa, sensación de tener los pies húmedos. Otro caso diferente es, por supuesto, que tu pareja y tú desarrolléis la práctica como si de cualquier otro jueguecito erótico se tratase: "Yo me hago la dormida, tú me chupas los dedos de los pies, yo hago amago de despertarme...", fantasía que puede resultar tan excitante como aquella de dejar a tu mujer en el polígono, dar una vuelta con el coche y volver a recogerla como si fuera una prostituta. He dicho.

-Milord.
-¿Sí, Jean-Claude?
-Acaba de recibir una invitación de la Asociación de Amigos de los Pies. Al parecer su post les ha dejado muy impresionados y les gustaría brindarle un homenaje y ofrecerle una ponencia durante su Convención Anual.
-Mmm, no sé. Jean-Claude, ¿habrá barra libre?
-Sí, señor. Han insistido en que le comunique que podrá chupar todos los dedos de los pies que quiera.

martes, 22 de abril de 2008

1000

"¿1000 visitas en tres meses? Pues vaya mojón. Me sé de blogs que tienen 6000 visitas A LA SEMANA".
-Un miserable.
"¿1000 visitas en tres meses? No está mal, teniendo en cuenta la mierda de blog que tienes".
-Un mamonazo.
"¿Como dices que se llama el blog? ¿Un beso de qué?
-Ay, joder.
¡Gracias a todos los que me leéis! ¡Cronopios, que sois todos unos cronopios!

P. D.: ¡Y mañana, un post de celebración titulado Cómo chuparle los dedos de los pies a alguien sin que se dé cuenta! ¡Porque vosotros os lo merecéis!

"Sinceramente, no creo que ese tema le interese a nadie"
-Un tío sensato (puto capullo)