lunes, 4 de febrero de 2008

Y dale molino con el agua


Estimados discípulos:

-¡Señor! ¡Eh, señor!
-¡Pero coño, si aún no he abierto la boca!
-Perdone, señor. Tengo una pregunta. ¿Va a publicar ¿Conoce usted su ojete? los domingos, como prometió la semana pasada, o los sábados, como finalmente hizo?
-Lo voy a publicar cuando me salga del nabo, como de costumbre. ¿Alguna otra pregunta, payaso?
-No, ninguna. Vaya carácter.
-Eso es lo que hay. Y conste que sólo te contesto porque respeto a la gente que al menos dice los títulos en cursiva.

Bien, a lo que iba. La semana pasada recibí un comentario del amigo Josito Montez (no, éste no me lo he inventado) referido a mi post Una objección razonable a mis métodos, donde me sugería que los principales consumidores de agua en los garitos son los pastilleros, no los farloperos, que siguen mamando un cubata detrás de otro después de cada tiro, loncha o filete; cariñosas denominaciones que utilzan estos amantes de la escayola para referirse a las dosis de coca comúnmente conocidas como "rayas." Huelga decir que mi fórmula para evitar la resaca 1 cubata + 1 lingotazo de agua + Otro cubata no tiene nada que ver con la de 1 cubata + 1 loncha de manteca + Otro cubata, de efectos diametralmente opuestos a los descritos en mi artículo Cómo evitar el día siguiente. Siguiendo con la materia que nos ocupa, no me queda más remedio que dar la razón al Sr. Montez cuando dice que el agua y las pastillas van de la mano; ¿habéis intentado alguna vez tragaros un Gelocatil a palo seco? Sí, claro, me contestaréis, como todo el mundo, pero debéis reconocer que es una experiencia poco frecuentable. Pero, en lo que se refiere a otro tipo de pastillas, y a riesgo de decepcionar a los numerosos lectores jóvenes con los que cuento, vamos, digo yo, que todavía no han dado señales de vida los muy cabrones, debo admitir que soy un profano en lo que se refiere a fiestuquis dance, house o lo que sea, ecosistema habitual del pájaro pastillero o avis espídicus. Por eso, para hablar del tema hemos invitado al eminente enólogo y estudioso de la dolce vita Sir Charles Harrington III, que es un tío con mucha clase y por eso siempre habla en cursiva, no como vosotros, que sois unos zopencos.

-Primera pregunta, Sir Charles. No veas la sed que dan las pastillas, ¿es o no?
-Mi querido amigo, ¿a usted le parece esa la manera adecuada de formular una pregunta?
-Bueno, ejem, es para atraer el interés de nuestros lectores jóvenes.
-¡Maestro!

Dirigí la mirada hacia el númeroso público que se agolpaba ante mi estrado. Para mi sorpresa, el Niñato de la Última Fila había levantado la mano.
-¿Sí, mozalbete?
-Perdona si estoy una mijilla nervioso, compadre, pero es la primera vez que pregunto algo.
-No hace falta que lo jures. ¿Cómo te llamas, hijo?
-Soy El Yoni, de aquí del barrio.
-Bien, El-Yoni...
-No, no, compadre, Yoni sólo.
-Ah, vale, creí que se trataba de un apellido árabe. ¿Qué duda te atormenta, locuaz caballerete?
-¿Cómo?
-Que qué coño quieres.
-Ah, sí. Verás, compadre, es que el Nono, el novio de la Trani, del barrio del Queco, que se junta con el Julandra y el Pitu, me ha dicho que para no llegar borracho a la casa y que no te pille tu madre, ¿me entiendes o no? lo mejor es el MDMA, que lo probó una vez y se le quitó la mierda del tirón.
-Bien, es probable que tu colega no llegara a casa vomitando en el fregadero, pero dudo que su madre no encontrara sospechoso que su hijo tuviera los ojos fuera de sus cuencas -hice una pausa para dejar paso a los aplausos, infructuosamente. Proseguí. - Ejem. Sepa que en mis tiempos, joven, para contrarrestar los devastadores efectos de una cogorza del quince, nos bastaba comernos una papa asada de camino a casa. A veces incluso la digeríamos satisfactoriamente.
-En verdad es que yo no puedo comer ná cuando salgo, porque lo poto tó. Al Perola también le pasa.
-¿Otro de tus colegas?
-Sí, hombre, el cuñao de la Chuti, que se casó con su primo el Jincho, el hermano del Tiriri, que su padre tenía un kiosco ahí en la esquina, que lo robó una vez el Tronaino, que sálió en ná del talego porque conocía a Lord Archibald Wordsworth.
-¡Coño! -este último giro de los acontecimientos me dejó pasmado. Sir Charles salió repentinamente del sopor que lo embargaba.
-¿Te refieres al mismo Lord Archibald Wordsworth que vive en Stratford-on-Avon?
-Sí, del barrio -contestó El Yoni de Aquí del Barrio.
-¿El que trabaja para el bufete de Walter Blacksmith, sobrino del difunto Sir Hugh O'Mallory, que se casó con una hija de Lady Florence Jamison, que tenía una boutique en Notting Road?
-Ahí en la esquina vive mi primo el Yeyo.
-¿Yeyo Wellington es primo tuyo?
Me vi obligado a detener aquel sinsentido.
-¡Parad, joder! ¡Que ésto se nos está yendo de las manos!
-Como de costumbre -dijo mi abnegado mayordomo Jean-Claude, que había aparecido de la nada.

El público asistente estalló en una estentórea carcajada, la música sonó proveniente de ninguna parte, y todo el mundo bailó una conga mientras unos títulos de crédito ininteligibles se sobreimpresionaban en el horizonte.
-Hala, hala, hala, a tomar por culo el sentido común.

4 comentarios:

Josito Montez dijo...

Ha sido todo un honor que incluyese mi nombre en uno de sus eminentes, luminosos y emulsionantes artículos.

Eso sí, después de echarle unos garabatos en su libro de reclamaciones y de interponerle querella criminal.
Al fin y al cabo, soy cliente insatisfecho y víctima casi mortal de sus imperfectos métodos antiresaquiles.

Aunque, según mi abogado, no debería haber citado este conflicto en su blog, que para algo, hicimos un acto de conciliación y soltó usted los billetes de a 500 y los debidos perdones.

Ya me ha quedado todo más claro, Señor Sangreybesos (¿puedo llamarlo Blood&Kisses, que suena más molón y más jevi?).

Silderia dijo...

Desde luego que cada día te superas más en tus paranoias, cariño. Has hecho un post de una simpler rectificación, como el tomate, que de la nada sacaba un viedo.

Fantástico.

rocio dijo...

Debajo de haga su comentario pone: verificación de la palabra: hjghplub. y yo he leído Highpub. Gran nombre para un bareto tú. Bareto... donde podríamos comprobar los beneficios de los botellines de agua... que venderíamos a tres euros el botellín y por supu, comerciaríamos con el MDMa (que no se lo que es) y con drogas variadas.
Cuando lo montamos?? por supu a medias con el Yoni y el Treleré. Mi amigo Sir Arthur Non Stop pincha.
Muuuy bueno brotheeeeeeee.

Estoy deseando ver que tal es el paraíso. Fijo que no es tanto como lo pintan....

Besos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Casares dijo...

Eres el puto amo