
DORMITORIO. INT. NOCHE.
Al principio no se ve un pimiento. Un teléfono suena. La lámpara de una mesita de noche se enciende y vemos a ¡CEROCOMACEROCINCO, el más discreto de los agentes secretos del Servicio Ídem! A su lado se encuentra su santa esposa ANGUSTIAS MÍGUEZ, antigua reina de las fiestas patronales de Valdebadajo de Abajo, que ahora se dedica a sus labores y a dejar engordar su culo. A CEROCOMACEROCINCO le hace ilusión llamarla ANGIE, vaya usted a saber por qué.
ANGIE (descolgando el auricular): ¿Quién es?
ARBOGAST (off): Ejem. ¿Qué hace usted cuando caga fuera de casa?
ANGIE: ¿Que qué? Oiga, son las cuatro de la mañana.
CEROCOMACEROCINCO (desperezándose): ¿Quién es?
ANGIE: No sé. Debe ser un vualler de esos.
CEROCOMACEROCINCO: ¿Un qué?
ANGIE: Un vualler. Sí, hombre, esos que llaman por teléfono para decir picardías.
CEROCOMACEROCINCO: Eso no es un voyeur. Un voyeur es una persona que disfruta contemplando actitudes íntimas o eróticas de otras personas.
ANGIE: Bueno, lo que sea. Un pervertido. Oye, a lo mejor hasta se está haciendo una manola. (Al auricular) Oiga, no se estará usted meneando el manubrio, ¿verdad?
ARBOGAST (off): ¿Eh? Ejem. ¿Qué hace usted cuando caga fuera de casa?
ANGIE: Y dale. (A CEROCOMACEROCINCO) Que digo yo si no va a ser una encuesta telefónica, y le estoy preguntando al pobrecillo ecuatoriano este si se está meneando el manubrio.
CEROCOMACEROCINCO: ¿Es ecuatoriano?
ANGIE: Pues no sé. (Al auricular): ¿De dónde es usted, señor? ¿En su tierra se dice eso de menearse el manubrio, o cómo le dicen? (A CEROCOMACEROCINCO) Al mejor no se ha molestado porque en su país no entienden lo del manubrio. ¿Cómo le dicen, que lo vi en una telenovela? El prespurcio, me parece. (Al auricular) Oiga, no se estará usted meneando el prespurcio, ¿eh?
ARBOGAST (off): Ah… ¿Qué hace usted cuando caga fuera de casa?
ANGIE: Hay que ver lo pesado que se está poniendo usted con lo de cagar fuera de casa.
CEROCOMACEROCINCO (ligeramente sobresaltado): Es la contraseña. Pásame el teléfono. (Angie obedece) ¿Sí?
ARBOGAST (off): Ejem. ¿Qué hace usted cuando caga fuera de casa?
CEROCOMACEROCINCO: Nunca cago fuera de casa. Prefiero reventar como un siquitraque.
ARBOGAST (off): Buenas noches, Cerocomacerocinco.
CEROCOMACEROCINCO: Buenas noches, jefe.
ANGIE: Dile a tu jefe que me perdone por haberle confundido con un ecuatoriano pervertido.
ARBOGAST (off): Disculpe que le llame a estas horas tan intempestivas, agente, pero tenemos una emergencia.
CEROCOMACEROCINCO (frotándose los ojos): No me diga. ¿Y por qué no llama a Rita?
ARBOGAST (off): ¡¿Cómo dice?!
CEROCOMACEROCINCO: A Rita Sanguedolce, digo. Nuestra nueva agente.
ARBOGAST (off): Ah. No. La agente Sanguedolce se encuentra en Tierra del Fuego en una misión de alto secreto. La verdad es que me muero de ganas de contarle de qué se trata, pero me hizo prometer que no lo haría.
CEROCOMACEROCINCO: Me hago cargo.
ARBOGAST (off): Bueno, se lo contaré. Pero, si la agente Sanguedolce pregunta, yo no le he dicho nada.
CEROCOMACEROCINCO: No, jefe, déjelo.
ARBOGAST (off): Le daré una pista.
CEROCOMACEROCINCO: Que no, jefe, que no hace falta. ¿No decía no se qué de una emergencia?
ARBOGAST (off): Ah, sí. Cerocomacerocinco, espero que tenga a mano su querida Magnum 44.
CEROCOMACEROCINCO: ¿”La Perjudicial”? Sí, claro. ¿Tan grave es el asunto?
ARBOGAST (off): Verá, agente; parece ser que su archienemigo ha vuelto a las andadas.
CEROCOMACEROCINCO: ¿Octavius Starkweather?
ARBOGAST (off): ¿Starkweather es su archienemigo? No, no. Me refiero al Doctor Nosé, el científico loco que pretende dominar el mundo cualquier día de estos, si eso. Creía que él era su archienemigo.
CEROCOMACEROCINCO: ¿Nosé? No, ya no. Nos distanciamos. Tuvimos una charla hace unos meses para aclarar las cosas y, bueno, ahora es sólo un enemigo más. Prefiero no hablar del tema.
ARBOGAST (off): Lamento oírlo. Con lo mal que se llevaban ustedes…
CEROCOMACEROCINCO: Bueno, estas cosas pasan. Un día tu enemigo mortal se te escapa de las manos cuando acabas de frustrar sus planes diabólicos y, en vez de despedirse con un “La próxima vez, la victoria será mía”, lo hace con un “Oye, a ver si me pegas un toque y ya nos vemos y tal”.
ARBOGAST (off): Así que ahora Starkweather es su principal enemigo.
CEROCOMACEROCINCO: Bueno, todavía no estamos en ese nivel. Una relación así no se construye de un día para otro, como usted sabrá. Pero, vamos, yo calculo que en cuanto detenga sus siniestras maquinaciones un par de veces más…
ARBOGAST (off): Pero aún sentirá algo por el Doctor Nosé, ¿no?
CEROCOMACINCO: Hombre, un poquito de rabia sí que me da todavía.
ARBOGAST (off): Magnífico. Verá, al parecer esta tarde se ha levantado de la siesta un poco tontito, y va diciendo por ahí que a lo mejor da un golpe de estado esta semana o la que viene. En un mes a lo sumo, dice.
CEROCOMACEROCINCO: El Doctor Nosé siempre ha sido un villano muy indeciso. La última vez que me atrapó no sabía qué máquina mortal utilizar contra mí. Qué tío, el Doctor Nosé. ¿Conoce ese artefacto en que te tumbas y un rayo láser se acerca lentamente a tus pelotas?
ARBOGAST (off): Sí, sí. Es cojonudo, ése.
CEROCOMACEROCINCO: Sí. Bueno, pues cuando me tenía allí tumbado resulta que a la máquina le faltaba una pieza que había olvidado encargar a Hong Kong.
ARBOGAST (off): Lo recuerdo. Ahora se rumorea que está construyendo una máquina que hará saltar todas las alarmas de todos lo coches del mundo al mismo tiempo. Imagínese el cipote que se va a liar.
CEROCOMACEROCINCO: ¿Quién le ha contado eso?
ARBOGAST (off): Sam el Faroles.
CEROCOMACEROCINCO: ¿El soplón mudo esquizofrénico adicto al crack?
ARBOGAST (off): Ya, ya. Tenemos que renovar nuestras fuentes de información.
CEROCOMACEROCINCO: ¿Cuándo cree que se dispone a atacar, jefe?
ARBOGAST (off): Según sus propias declaraciones, antes del martes seguro que no, que le viene fatal. Tiene que ir a hacer unas gestiones al banco y a empadronarse y no se qué más.
CEROCOMACEROCINCO: Buf, con lo despistado que es, seguro que se le olvida el D. N. I o algo en casa y tiene que volver al día siguiente. No creo que empiece a amenazar al mundo hasta el jueves, como pronto.
ARBOGAST (off): Eso sin contar la lentitud de la burocracia en este país.
CEROCOMACEROCINCO: Encima eso. Le digo yo que éste no pone en marcha ninguna operación maquiavélica hasta el viernes.
ARBOGAST (off): Dudo que empiece un viernes. Ya van dos veces que ha interrumpido la conquista del mundo el fin de semana.
CEROCOMACEROCINCO: Sí, es cierto, que el domingo tiene abono para los Toros.
ARBOGAST (off): Sí, bueno, para qué nos vamos a dar tanta prisa en perseguirle, si lo mismo...
CEROCOMACEROCINCO: Ya empezamos la semana que viene, ¿no?
ARBOGAST (off): O la otra. Total…
CEROCOMACEROCINCO: Mañana hablamos. Buenas noches, jefe.
ARBOGAST (off): Buenas noches, Cerocomacerocinco.
ANGIE (cuelga el auricular que le devuelve su marido): ¿Qué quería tu jefe, Cerocoma?
CEROCOMACEROCINCO (acomodándose): Ya mañana te lo cuento, si me acuerdo. Y no me llames Cerocoma, coño, que sabes que no aguanto los diminutivos.
Y en el próximo episodio, o en el otro: ¡El Doctor Nosé decide no aparecer, que está muy liado, cojones!