lunes, 9 de marzo de 2009

And the winner is… my menda!


Que no lo digo yo sólo, oiga

Estimados vividores de variado pelaje:
El gran Josito Montez (aplausos y vítores por doquier. Uno de los presentes hace una cabriola y lo tienen que trasladar a Urgencias por una lesión cervical)… Como decía, mi buen amigo el Sr. Montez ha tenido a bien concederme el magnífico, inesperado y totalmente inmerecido premio que pueden ver arriba (hago una pausa para los aplausos, pero solo recibo un eructo de procedencia y composición química indeterminadas).
-¡Qué inmerecido!- dice por fin uno de mis adeptos, que por norma general está más guapo callado-. Quiero decir, ¡qué magnífico e inesperado!
-¿Y por qué se lo ha concedido, oh, Maestro? –pregunta otro al que siempre hay que explicárselo todo-. ¿Se puede saber? ¿Cojones?
-Porque soy la rehostia, ¿qué pasa? El nene mola mogollón. ¿Que no? –me marco unos pasos de hip-hop con los que dejo boquiabiertos a los asistentes, circunstancia que aprovechan algunos para dejar escapar cinco o seis eructos más. A lo mejor no debería haber servido esos entremeses de fabada-. Po-po-techea, popiró… –la música máquina me vuelve loco-. Ebribari sei oh-oh…
-¿Ha terminado ya de hacer el indio? –preguntó uno de mis pupilos, interrumpiendo mi fastuoso número musical.

Ejem, sí. Las reglas son las siguientes (Corto y pego, que tengo la mano cansada de masturbarme [Fe de erratas: Donde dice ‘masturbarme’, el autor quiere decir ‘depilarme la entrepierna’] [Fe de erratas: No, tampoco. Donde dice ‘la entrepierna’, quiere decir ‘el entrecejo’. Los huevos se los afeita].
-¡Jean-Claude! ¡Jean-Claude! –mi adusto mayordomo apareció ipso-facto, que quiere decir “del tirón”, cernícalos. Así: “¡Uh!”-. ¿Quién ha contratado a este nuevo corrector y por qué sabe tanto sobre mi higiene íntima?
-Con todo el respeto, milord, su público empieza a impacientarse. Le recomiendo dejar las trifulcas domésticas para luego.
-Qué sabio a la par que insolente eres, marrullero lacayo mío. Vuelve a la cocina y ponme a hervir unas acelgas, anda.

Las reglas son:
-Exhibir la imagen del sello.
-Elegir 5 personajes famosos de la vida real con los que te gustaría cenar y decir por qué.
-Poner el enlace de la persona que te lo ha regalado.
-Elegir 10 personas para pasárselo.
-Escribirles un mensaje en su blog para que se enteren de su premio.

Por lo pronto, voy a elegir a cinco premiados, porque, bueno, la verdad es que no sigo tantas bitácoras. Me gusta repartir mi tiempo de lectura entre los blogs y las etiquetas de los productos de limpieza (esa que dice “No ingerir” me la tengo que repasar muchas veces, que ya se sabe que la prohibición provoca el deseo):

-Luciérnagas diurnas.
-Inconstanteces.
-Post-nuclear Bloody Diary.
-Sótano 71.
-Sin nada en común.

No incluyo a Josito Montez, Zinquirilla y Pasiones y otros desmanes porque ellos ya tienen su premio, qué leches, pero les concedo a los tres una mención especial y un lote de productos ibéricos, que ya recibirán un día, si me doy un golpe en la cabeza y cambio de repente de personalidad.

Los cinco personajes famosos no muertos que elijo para cenar son:

-Alan Moore, para ver si le llega la barba a la sopa, que creo que sí, pero no estaría de más una demostración empírica.
-Michael Jackson, sólo para ver qué come, o si come, o si sólo se inyecta suero fisiológico.
-George W. Bush, para cancelar la cita. Ya le llamo otro día, si eso.
-El Maharajá de Kapurthala, si paga él, que la cosita está muy mala (y de paso le pregunto por su compadre Don Pinpón, que hace un montón que no se le ve el pelo).
-Ruben Rausing, el inventor del tetrabrick, por el que siento una profunda y solemne admiración.

-¡Que diga el discurso! –solicitó uno de mis más brillantes alumnos.
-¡Mejor no! –solicitó uno que estaba de paso y que de repente me cayó muy mal.

Ah, claro, el discurso. Ejem. La verdad es que no sé qué decir. Ni siquiera pensaba en ganar, sólo en ponerme unos zapatos cómodos para la ceremonia. Quién me iba a decir a mí cuando hice aquel curso de Windows en la cárcel que día un recibiría un premio por mi labor bloguerística. Debo confesar que yo no sabía mucho de esto hace unos años, cuando creía que Internet era el nombre de un nuevo vagón de Renfe o algo peor (Suspiro). Me gustaría que el abuelo de mi tatarabuelo estuviera aquí para verlo. Y Doña Eduvigis, la del 5º A. Y Luis XIV. Y el chaval de la pescadería que luego se sacó unas oposiciones en Hacienda o en no sé dónde. Desgraciadamente, no se encuentran con nosotros. Y es una lástima. Porque sería interesante ver cómo interactúan unas personalidades tan antitéticas. Pero en fin. Así es la vida. Eh, Jean-Claude, ¿cuánto tiempo me queda?
-Le sobran treinta segundos, milord.
-Bien, bien. Ejem, ejem. Mañana, mañana, te quiero, mañana, pues eres un día más…

7 comentarios:

Juan P. Rodriguez dijo...

Hostias! Acabo de verlo... Y bueno... La verdad es que si que es un engorro, para que le voy a mentir... Más que nada porque a mi todo esto de los premios que se otorgan y que luego tienen que pasarse y todo eso no me hacen mucha gracia. Es más, cada día le pongo un cirio a San Miguel Arcangel para que no me den ninguno (aunque bueno siempre he tenido esa espinita, jeje), y hoy que se me ha olvidado ponerle la velita de los cojones, va usted y me hace esto!!
Bromas aparte, gracias de verdad porque lo importante es la intención. Aunque a mi estas cosas me ruborizan y me dan vergüenza. Siento ser tan bruto, pero los blogs no se premian con anillos ni con mariconadas de estas, si no con los comentarios que me dejas (te lo digo de corazón y sin ningún tipo de sentimiento homosexual). Por lo tanto, yo siempre que puedo y tengo tiempo (porque menudas parrafadas que sueltas, cabrón), te premio con uno.
Por otro lado, y ya que me has otorgado el premio... yo lo acepto y todo eso, pero... lo puedo hacer a mi manera, ¿no? Jajaja!
¡¿Porque no habrás sido capaz de pasarme un rollo de estos de que si no lo haces te cae una maldición o algo así?!
No, no creo que haya sido usted capaz de hacerme algo así... Oh si?. No, ¿no? (Dios mio, que dilema).

Muchas gracias, y recuerda, mientras me sigas leyendo, eso será mi mejor premio.

Saludos guapeton y sigue así!

sangreybesos dijo...

Ya sabía yo que era una putada! Pues claro que lo puedes hacer a tu manera, digo yo, vamos, que yo sólo he puesto cinco de diez y no hago más que darle vueltas a lo de la maldición!!! Putas películas japonesas de terror!!!

De nada, hombre, un placer conocer gente con inteligencia y talento en el sumidero este de internés.

Un abrazo!

Rocío. dijo...

Oh un anillo! oh un anillo! oh un anillo! oh un anillo!!
Tengo un little problem. No sé poner enlaces...básicamente me abrí el blog para postearte a tí..... así queee....... (que fatiguita)
A ver si lo hago ein??
Muchas gracias!!!

Ignotus dijo...

Gracias sangreybesos por el detalle, ojalá no sea que me pusiste sólo porque no sigues muchos blogs. Jeje, y esta buena la serie, me pregunto en qué terminará, además quiero saber qué es de la vida de Honorato Céspedes.

Mr.Incógnito dijo...

El ente inanimado que dirige ( entiéndase "hace como que..." ) le da eternas gracias por su premio.

Reunidos en torno a un brasero a pilas estudiaremos la propuesta, los cinco famosos y los blogs a los que pasaremos la pelota. Gracias a usted tendremos entrada para esta semana, que no se puede desaprovechar nada.

Mr.Incógnito dijo...

Publicada está ya la gala en diferido de entrega de premios. Agradecemos la oportunidad brindada para llevar a cabo dicha gala y le invitamos, incluso, a que a la salida de la misma se lleve usted un par de abrigos del guardarropa, aunque no sean suyos.

Rocío. dijo...

Y ahora me tienes que enseñar como leches se pone un vídeo del youtube sin poner el enlace ahí to cutre. yo quiero poner el vídeo pero que se vea el cuadraíto ese con el play enmedio. No sé si mentendés. mexplicao?
Voy a coger complejo cateta. Shist. Que no se entere naide que soy yo finísima ein?
Besos catetorros.