martes, 18 de mayo de 2010

Pequeño atentado a las buenas maneras del joven aristócrata Wesley Harrington en el Club de Campo

-¡Coño! -exclamó Wesley, el sobrino tarambana de Sir Charles Harrington III, cuando derramó por accidente el vaso de whiskey sobre su chaqueta de tweed nueva.
En seguida miró a su alrededor, para comprobar con desagrado que a ojos de las damas había pasado de ser el soltero más atractivo de la comarca al más prometedor tema de conversación de la mañana siguiente.
-¿He dicho "¡Coño!"? -dijo Wesley.
-Dos veces, con ésta -contestó la urraca de Lady Wollstonecraft.
-Ustedes disculpen. Quería decir "¡Parteexternadelaparatogenitalfemenino!"
De todas formas, la gerencia del club ya llevaba días planteándose su expulsión a causa de cierto lamentable incidente en el que se encontraban implicadas la hija menor de Lord Axelrod y una mesa de billar.

lunes, 17 de mayo de 2010

El amor, a veces

-Abrázame, mi querida Antoinette -dijo François.

En realidad, François pretendía que su prometida, al acercarse, apreciara mejor los efluvios del pedo que se acababa de tirar.

sábado, 15 de mayo de 2010

Tweedledee, Tweedledum, o viceversa, o El Principio de la Complementariedad, o Una Divagación sobre la Simetría en la Obra de Lewis Carrol...

...u Otro Puñetero Título innecesearia e injustificadamente más largo que el post propiamente dicho.

TWEEDLEDEE: Tengo un hambre que te cagas.
TWEEDLEDUM: Y yo unas ganas de cagar que te lo comes.

Y todos tan contentos.

Nota: La Administración de Un beso de buenas noches de mil demonios desea aclarar que de ninguna manera tiene intención de hacer apología de la coprofagia. Aunque no nos posicionamos a favor ni en contra (que cada cual aguante su cirio, o el de otro), a título personal nos gustaría decir que como práctica nos parece ligeramente desagradable y como tema de conversación inadecuado en determinadas circunstancias.

viernes, 14 de mayo de 2010

La mala costumbre de preparar el desayuno antes de lavarte la cara

Hoy, en vez de café, me he preparado un agua calentita.

Me he acordado de coger la cafetera, desmontarla, llenar de agua el depósito, volverla a montar y abrir la espita del butano antes de aplicar la llama al fogón.

Pero he olvidado echar el puto café molido.

Asco de viernes, tú.

miércoles, 28 de abril de 2010

Tú y tus ideas

El autor con su guante de rascarse las pelotas

Estimados amantes de la Patafísica:
La Administración de Un beso de buenas noches de mil demonios se complace en comunicar que su máximo responsable y principal ideólogo se encuentra en medio de un tormentoso proceso creativo cuyos resultados se prevén gozosamente catastróficos. El arriba mencionado asegura que ya informará de todo a su debido tiempo y que espera estar de vuelta con todos ustedes a la mayor brevedad posible. En otro orden de cosas, parece que está mejor del ácido úrico y se mantiene sobrio la mayor parte del tiempo.
Para que la espera no se haga tan larga, éste su blog amigo tiene el orgullo de presentarles el siguiente vídeo del sinpar Chiquetete.

lunes, 12 de abril de 2010

"Hombre cascándose unas pajas con las dos manos", de Rembrandt

Bueno, en realidad, Zittend mannelijk naakt (1646), uséase, Un notas sentado en pelota picá, pero hombre, no me digáis:

Pínchese para agrandar... la imagen

A continuación, el Departamento de Trabajitos y Estudios Finos de Un beso de buenas noches de mil demonios tiene el dudoso gusto de ofrecerles un extracto del libro La Masturbación en la Pintura de la Edad de Oro Holandesa (Ed. Bitch & Sons), del afamado crítico de arte Inutilio Vivo della Storia.

Hombre cascándose unas pajas con las dos manos ha sido objeto de polémicas realmente acaloradas1 en las esferas del Arte. Un vistazo somero a este excelente grabado suscita una pregunta fundamental: ¿Qué momento de la libre expresión onanista del individuo trata de representar? Los primeros estudiosos de la obra de Rembrandt sostienen que sin duda el modelo se encontraba justo en mitad de la faena cuando fue inmortalizado, ofreciendo como prueba irrefutable la posición de las piernas: la derecha delante de la izquierda, en un intento de mantener el equilibrio y evitar caerse del taburete en el epifánico momento del clímax. Por otra parte, los segundos estudiosos de la obra del Maestro opinan que tal afirmación era una soberana gilipollez, ya que se conocían pocos casos de holandeses que hubieran sufrido un vahído después de hacerse una manola, y que Rembrandt tenía la prudencia de ofrecer a sus modelos un bocadillo de atún o una pieza de fruta con la intención de evitar una posible bajada de tensión arterial después del orgasmo. Estos segundos estudiosos consideran que la obra representa el momento previo al solitario abrillantado, sugiriendo que el espacio fuera de campo al que se dirige la mirada del modelo estaba probablemente ocupado por el célebre e irremediablemente perdido grabado de Rembrandt Mujer desnuda con un pepino en… con un pepino ¡Ejem!, según las crónicas de la época, una de las obras más inspiradoras del Maestro. Por otra parte, los defensores de la corriente premanolista añaden que una detenida observación de la obra demuestra una alarmante escasez de presencia genital en la obra. Como no podía ser de otra manera, este razonamiento sorprendió a los críticos que habían confundido el dedo pulgar de la mano derecha con el prepucio. Pero nos consta la existencia de una tercera corriente de opinión, de reciente creación, conocida como postmanolista, o postgallardista, que defiende la teoría de que la obra pretende retratar justo el instante posterior al desperdicio, argumentando la mal disimulada toallita perfumada que cubre el bajo vientre del modelo y su expresión de “Ay, qué a gustito me he quedao”.

1En su libro sobre la naturaleza agresiva de la especie humana Hostias como panes, el sociólogo Teodoro W. Mesita de Noche afirma “Las polémicas siempre resultan acaloradas porque a nadie se le ocurre encender un ventilador en medio de una discusión. ‘Anda, Darwin, que después de que abramos la ventana para que corra el aire, se te va a caer el pelo, buena pieza’. Pues no, oiga. Menuda soplapollez”.

sábado, 20 de marzo de 2010

El autor y su amada contraen matrimonio

...que siempre resulta prefrerible a contraer, yo qué sé, hepatitis.
¡Pues eso, que, después de algo menos de seis años de relación y algo más de un año de convivencia, mi amada Silderia y yo hemos decidido darnos el "Ah, bueno, qué cojones"!

CONCEJAL: ¡¿Qué dice usted?!
SANGREYBESOS: Eeeeeeeh, que sí, que quiero. ¿Se puede fumar aquí?
CONCEJAL: ¡Claro que no, ceporro!
SANGREYBESOS: ¿Y tirar arroz en la puerta?
CONCEJAL: Que no, que no; a ver si el alcalde resbala y se nos escoña.
SANGREYBESOS: Pues si lo sé me caso en un bar, oiga, que por lo menos puedo hacer un calvo a gusto.
CONCEJAL: ¡Un respeto, caballero, que estamos en el Excelentísimo Ayuntamiento!
SANGREYBESOS: ¿Y se puede decir "cipote" aquí dentro?


Hala, la que hemos liao
¡¡¡Nos vemos a la vuelta de esa ciudad donde Van Gogh perdió la oreja!!! ¡¡¡Agárrate los machos, Amsterdam, que allá vamos!!!