Eeeeh... Escandinavia. Sí, eso.
LABORATORIO (POR LLAMARLO DE ALGÚN MODO). INT. DÍA.Una habitación semivacía con una mesa de escritorio en medio. Sentado a la mesa se encuentra ¡Honorato Céspedes, Gran Villano Internacional y Maestro del Crimen, o eso dice él! Su Laboratorio del Mal, que cabe entero encima de la mesa, consiste básicamente en un Cheminova Cero, un tarro con lápices y un taco de folios. En estos momentos, Honorato se encuentra enfrascado en la elaboración de un maquiavélico plan que le permita de una vez por todas conquistar el mundo o bien destruirlo. Son la una de la tarde y todavía no lo tiene muy claro.HONORATO (
borrando con una goma Milán una sección de su plan escrito en un folio): Valiente mierda de plan para conquistar el mundo que me está saliendo.
Entra en la habitación ¡Tomás, el cuñado de Honorato!TOMÁS: Ya estoy aquí.
HONORATO: Coño, Tomás; te había dicho que estuvieras aquí alrededor de las nueve, y es la una.
TOMÁS (
tomando asiento frete a su cuñado): No, no; tú dijiste “más o menos a las nueve”. Me diste a elegir; “más” o “menos”. Y yo elegí “más”.
HONORATO: Hombre, es que ahora vamos a tener que esperar hasta después de comer para empezar a conquistar el mundo. Qué digo después de comer, si tú no perdonas una siesta. ¿Has traído lo que te encargué?
TOMÁS: ¿El qué?
HONORATO: ¿Cómo que el qué? El colisionador de positrones.
TOMÁS: Ah, sí (
se mete la mano en un bolsillo de la gabardina). Aquí tienes.
HONORATO (
mira lo que le entrega Tomás): Esto es una broca del quince.
TOMÁS: ¿Y tú qué querías?
HONORATO: Un colisionador de positrones.
TOMÁS: ¿Y eso qué es?
HONORATO: Un generador nuclear que se lleva a la espalda y que dispara rayos a través de una manguera.
TOMÁS: ¿Y yo qué te he dado?
HONORATO: Una broca del quince.
TOMÁS: Ya se ha vuelto a quedar conmigo el mamón del ferretero.
HONORATO: ¿Fuiste a la ferretería a comprar un colisionador de positrones?
TOMÁS: Es que tu sobrino lo miró por Internet y me dijo que los estaban quitando del mercado y eran muy difíciles de encontrar porque si se cruzan los rayos te podías desintegrar y no sé qué más, así que me dije “Voy a preguntarle al Paco Pepe a ver si le queda alguno”, y el cabrón me dijo que sí.
HONORATO: Pues el Paco Pepe te ha tangado.
TOMÁS: No, si ya.
HONORATO: Ahora dime tú a qué mierda de gobierno vamos a amenazar con una puta broca del quince.
TOMÁS: Tú no te preocupes, que tu sobrino me ha dicho que se puede hacer uno de esos en plan casero.
HONORATO: ¿Un colisionador de positrones casero?
TOMÁS: Sí, sí. Con un bote de cristal vacío y doscientos cincuenta gramos de manteca y no sé qué más. Ah, no, espera; que eso era para hacer otra cosa… ¿Qué era?
HONORATO: No sé. ¿Manteca en bote?
TOMÁS: No, no; una bomba de rayos gamma. De esas que explotan por la puta cara y si te pilla la radiación te pones verde.
HONORATO: ¿Con doscientos cincuenta gramos de manteca y un bote de cristal vacío?
TOMÁS: Si, bueno, por lo visto no es tan fácil. Hay que saber mezclarlo o no sé qué coño.
HONORATO: Pues no tenemos tiempo de aprender. Nuestro avión sale esta noche, así que mejor nos plantamos en Escandinavia con el bote vacío y la manteca y ya veremos cómo derrocamos al gobierno.
TOMÁS: ¿Queda muy lejos eso?
HONORATO: ¿Escandinavia? Uy, en el quinto coño. Por allí al norte.
TOMÁS: Pero… ¿pero eso es un país, o qué?
HONORATO: Eeeeh… Pues claro que es un país. Escandinavia, hombre. Anda que no es grande ni nada.
TOMÁS: ¿Y no podríamos empezar a conquistar más cerquita? No sé, podríamos empezar conquistando Canillas de Aceituno, y luego ir subiendo.
HONORATO: Hombre, de lo se trata es que la gente se entere de que estamos conquistando el mundo. Imagínate a un periodista de la BBC diciendo en los informativos “Honorato Céspedes y su cuñado han conquistado Canillas de Aceituno”. El problema es que, por ejemplo, uno de Rotterdam no la conoce. “¿Canillas de Aceituno? ¿Pero qué coño…?” va a decir el de Rotterdam cuando se entere. No impresionaría a nadie. Bueno, a lo mejor, a uno de Canillas de Albaida, que está al lado, pues sí. O a uno de Cómpeta. Pero a uno de Osaka se la va a soplar. Lo que tiene Escandinavia es que la conoce todo el mundo. Bueno, todo el mundo, no. Una vez le hablé de Escandinavia a un conocido mío que le cambiaba las bombillas a los semáforos y me metió un sopapo. No sé lo que se le pasó por la cabeza, la verdad.
TOMÁS: ¿Y qué vamos a conquistar después?
HONORATO: Hombre, pues los alrededores. Los Países Bajos o algo así.
TOMÁS: ¿Eso es otro país?
HONORATO: Hombre, claro; los Países Bajos es otro país. Si no, se iba a llamar “los Países Bajos” por los cojones.
TOMÁS: Claro, claro. Mmm… Pero, oye, que está en plural. A ver si van a ser al menos dos, los Países Bajos.
HONORATO: Eeeeeh… ya. No había pensado en ello. Mmm… Puede causarnos un problema logístico, eso. Ah, bueno, no importa. ¿Sabes lo primero que voy a hacer cuando conquiste los Países Bajos? Juntarlos todos y hacer el País Alto.
TOMÁS: Hostia, como mola.
HONORATO: Sí, que les den por culo. Y después vamos a conquistar Corea. Anda que no.
TOMÁS: ¿Corea es ahí donde hay tantos chinos?
HONORATO: Sí, sí. Está lleno de chinos, aquello. Y China, también. En China hay más chinos que en Fuengirola, fíjate lo que te digo.
TOMÁS: Coño.
HONORATO: Como lo oyes.
TOMÁS: Oye, ¿tú sabías que hay un país que se llama Tierra del Fuego?
HONORATO: ¡No me jodas! Qué nombre tan cojonudo. ¿Sabes? Creo que deberíamos empezar a conquistar el mundo por ahí, ¿qué te parece? Deberíamos empezar conquistando los países con los nombres más molones, en gradación descendente, de más a menos guay. Comenzamos en Tierra del Fuego y terminamos, no sé, en Boñigolandia, por ejemplo.
TOMÁS: ¿Y eso dónde está?
HONORATO: Ni idea; pero con un nombre tan chungo, seguro que está innecesariamente cerca. Pero tú no te preocupes. Si quieres, después de conquistarla ya no volvemos a pisar Boñigolandia ni para dar un recado.
En el próximo episodio: ¡Honorato Céspedes ayuda a su mujer a cambiar la bombona, que se les ha terminado! ¡CHAN-CHAN!